Lectura: Lucas 3:1-18
La Biblia En Un Año: Éxodo 25-27
. . . Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo. . . . --Lucas 3:16.
Dave Thomas, fundador de los restaurantes Wendy's, apareció en más de 800 comerciales de televisión. Ofrecía su humor casero y sus «hamburguesas como las de antes» a un auditorio mundial. Los televidentes lo consideraban amigable, chistoso, creíble y amoroso. Sin embargo, a pesar de su popularidad, Thomas siempre dijo que él era «el mensajero, no el mensaje».
Esas son unas palabras buenas de recordar cuando hablamos de Cristo a nuestros amigos y familiares. Aunque nuestra conducta siempre debe ser coherente con lo que decimos, nuestra meta es señalar a los demás el camino a Jesús, no a nosotros mismos. El apóstol Pablo dijo: «Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús como Señor, y a nosotros como siervos vuestros por amor de Jesús» (2 Corintios 4:5).
Juan el Bautista sabía que su papel era ser un mensajero de Cristo. Cuando la gente se juntaba para escuchar a Juan predicar, y a ser bautizada como señal de su arrepentimiento, muchos se preguntaban si él era el Mesías prometido. Juan les dijo: «. . . Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo; a quien no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. . .» (Lucas 3:16).
A través de nuestras palabras y acciones testificamos de Jesucristo como Salvador y Señor. Somos sus mensajeros, pero Él es el mensaje. --David McCasland
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