Nuestro Pan Diario

3 de febrero, 2003


Nada de mentiras

Lectura: Colosenses 3:9-17

La Biblia En Un Año: Levítico 20-23

No mintáis los unos a los otros, puesto que habéis desechado al hombre viejo con sus malos hábitos. --Colosenses 3:9.


Un entrenador de fútbol universitario renuncia después de admitir que falsificó sus credenciales académicas y atléticas. Un oficial militar de carrera confiesa haber llevado puestas condecoraciones de combate que no se ganó. Un solicitante de un empleo reconoce que cuando dijo que tenía experiencia en la «supervisión de alimentos y bebidas» en realidad lo que hacía era café todas las mañanas en la oficina.

Dentro de todos nosotros hay una tendencia a embellecer la verdad para impresionar a los demás. Ya sea en un curriculum vitae o en una conversación casual, la exageración viene de manera natural. Pero pagamos un precio por ello. Las mentiras pequeñas por lo general crecen a medida que tratamos de evitar que se descubran. Luego nos preguntamos cómo nos metimos en tal apuro.

La Biblia dice: «No mintáis los unos a los otros, puesto que habéis desechado al hombre viejo con sus malos hábitos, y os habéis vestido del hombre nuevo, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó» (Colosenses 3:9-10). Es decir, si hemos puesto nuestra fe en Jesús como Salvador, mentir es contrario a lo que Dios espera que seamos. El antídoto al veneno de la autopromoción es crecer en la semejanza a Cristo: un espíritu de misericordia, amabilidad, humildad, paciencia, perdón y amor (vv.12-14).

Si nos preocupamos genuinamente por la gente, no tendremos que tratar de impresionarla a cualquier precio. --David McCasland

LA HONESTIDAD ES NUNCA TENER QUE MIRAR POR ENCIMA DE NUESTRO HOMBRO.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org