Lectura: Salmo 27
La Biblia En Un Año: Números 25-27
El día en que temo yo en ti confío. --Salmo 56:3.
Pocos de nosotros viajamos al cielo libres de todo temor. ¿Quién puede testificar honestamente que siempre practica este versículo: «En Dios he confiado, no temeré»? (Salmo 56:11). Sí confiamos, y sin embargo, puede que a veces nos perturben las preocupaciones que nos consumen.
Hasta el apóstol Pablo, quien escribió muchas de las cartas del Nuevo Testamento, tenía algunas ansiedades. Él confesó a los corintios: «Y estuve entre vosotros con debilidad, y con temor y mucho temblor» (1 Corintios 2:3).
¡Así que no te preocupes porque tengas preocupaciones! No finjas que nunca las tienes. Si te perturban las ansiedades, admite que las tienes. Compártelas con alguna persona amiga en quien confíes. Y sobre todo, habla con el Amigo compasivo, Jesucristo, el cual conoce todos tus pensamientos y emociones (Salmo 139:4). Con compasión te dice: «No temas» (Lucas 12:32). Pídele la gracia para que te ayude a superar tus temores y preocupaciones. Luego «espera al Señor; esfuérzate y aliéntese tu corazón» (Salmo 27:14).
En tu peregrinación por la vida, siempre que sientas miedo, confía en el Señor (Salmo 56:3). --Vernon Grounds
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