Lectura: Efesios 6:1-4
La Biblia En Un Año: Josué 7-9
. . . no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor. --Efesios 6:4.
El consejero familiar John Rosemond pregunta: «¿Es su hijo especial . . . la persona más excepcional del mundo?» Y contesta: «¡Claro!. . . para usted.»
Rosemond dice que decirle a su hijo que es especial es saludable, pero ningún niño debe crecer pensando que es más especial que los demás. «Ese niño --advierte-- probablemente piense que también merece cosas y privilegios especiales.» ¿Cómo podemos contrarrestar este peligro?
Los padres cristianos, si están fundamentados en las Escrituras, están equipados para obtener el equilibrio correcto. Primero pueden afirmar a sus hijos sin mostrar favoritismo diciéndoles que son creaciones únicas de Dios (Salmo 139:13-16). Segundo, pueden enseñar a sus hijos e hijas que el pecado, el gran igualador, está en todo el mundo, y que ellos también necesitan la gracia salvadora de Cristo (Romanos 3:23).
Los padres que imparten estas perspectivas van muy bien hacia el cumplimiento de la instrucción del apóstol Pablo para criar a los hijos: «Criadlos en la disciplina e instrucción del Señor» (Efesios 6:4). Es probable que los hijos criados de esta manera crezcan sintiéndose especiales sin ser malcriados. --Joanie Yoder
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