Lectura: Efesios 6:5-9
La Biblia En Un Año: Proverbios 8-11
También el que es negligente en su trabajo es hermano del que destruye. --Proverbios 18:9.
Fred, dependiente de una tienda, era grosero con los clientes y perezoso. En varias ocasiones su jefe estuvo a punto de despedirlo. Pero no lo hizo porque pensó en la esposa y los hijos de Fred, los cuales sufrirían por el despido.
Un día, un cliente de la tienda pasó por allí y notó que Fred ya no estaba. Preguntó al gerente por él y le dijeron que Fred había aceptado otro empleo. El cliente dijo: «¿Lo va a reemplazar?» El gerente contestó: «No, no es necesario. Fred no dejó vacante.»
El trabajo de Fred era de tan baja calidad que el negocio estaba mejor sin él. Eso no debería suceder nunca con nadie, y menos con un cristiano.
El apóstol Pablo dijo a los siervos que fueran obedientes a sus amos «de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres» (Efesios 6:7).
Dios esperaba que los siervos cristianos de la época de Pablo trabajaran diligentemente para sus amos, y nosotros también deberíamos dar a nuestros patronos un día honesto de trabajo. Es lo correcto, y fortalece nuestro testimonio cristiano.
Una buena forma de probar el valor de tu trabajo es haciéndote esta pregunta: Si dejo mi empleo, ¿crearía una vacante? --Richard De Haan
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