Nuestro Pan Diario

24 de julio, 2003


¡Dilo ahora!

Lectura: Romanos 16:1-16

La Biblia En Un Año: Eclesiastés 10-12

Saludad a Priscila y a Aquila . . . a quienes . . . doy gracias. . . . --Romanos 16:3-4.


Un autor desconocido ha escrito estas reflexivas palabras:

Prefiero tener una pequeña rosa del jardín de un amigo, que las más selectas flores cuando termine mi estancia en la tierra. Prefiero que me digan una palabra agradable con amabilidad, y no que me halaguen cuando mi corazón haya dejado de latir y la vida haya cesado para mí. Prefiero recibir una sonrisa de amor de amigos que sé son sinceros, que lágrimas sobre mi ataúd cuando diga adiós a este mundo. Traedme hoy todas las flores, ya sean rosadas, blancas o rojas; prefiero un botón ahora que un camión lleno de ellas cuando haya muerto.

Es bueno recordar las buenas cualidades de amigos o familiares durante su funeral, pero ¡cuánto mejor es alabarlos sinceramente mientras todavía viven! Podría ser el aliento que tan desesperadamente necesitan.

Cuando el apóstol Pablo terminó la Carta a los Romanos, alabó públicamente a los que lo habían ayudado y alentado en la obra del evangelio. No sólo los saludó por sus nombres, sino que también expresó su gratitud por lo que habían hecho (16:1-15). ¡Qué ejemplo para todos nosotros!

¿Debes a alguien una palabra de agradecimiento o aprecio? No lo pospongas. Dilo hoy. Mañana podría ser demasiado tarde. --Richard De Haan

NUNCA ES MUY PRONTO PARA DECIR ALGO AMABLE, PUES NUNCA SE SABE LO PRONTO QUE PUEDE SER MUY TARDE.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org