Nuestro Pan Diario

3 de agosto, 2003


Estatuas rotas

Lectura: Daniel 2:36-45

La Biblia En Un Año: Isaías 22-24

Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. --Daniel 7:26.


En Moscú está la Galería la Nueva Tretyakov, un museo que exhibe arte y artefactos de los días de la antigua Unión Soviética. Esparcidas junto a las márgenes del río Moscú cerca del museo hay estatuas de líderes que una vez fueron poderosos y que han sido destrozadas y desfiguradas. Las imágenes de Stalin y Lenin tienen las narices quitadas y las cabezas separadas de sus cuerpos.

Estas sombrías escenas me traen a la mente el sueño del rey Nabucodonosor en Daniel 2. Él vio una estatua con una gloriosa cabeza de oro, el pecho y los brazos de plata, el vientre de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro y barro (vv.31-33). La misma representaba la sucesión de cuatro grandes naciones gobernantes del mundo. Por la historia sabemos que eran Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma. Luego, «una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos» (v.45), hizo rodar la estatua y la destrozó hasta hacerla trizas. Esto representaba el juicio de Dios sobre aquellos cuatro reinos y su supremacía sobre toda la tierra.

Un día, Dios juzgará a las naciones del mundo, y sus monumentos quedarán en ruinas. Por muy poderosa que sea la nación, todo se derrumbará bajo de la ira santa de Dios. Podemos tener la confianza de que Jesucristo, el Rey de reyes, gobernará el mundo con justicia, equidad y paz. ¡Qué futuro tan glorioso! --Dave Egner

LAS NACIONES SURGEN Y CAEN, PERO EL REINO DE CRISTO PERMANECE PARA SIEMPRE.

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