Nuestro Pan Diario

18 de agosto, 2003


Con las manos en la masa

Lectura: Jeremías 2:4-19

La Biblia En Un Año: Jeremías 1-2

. . . los profetas . . . andaban tras cosas que no aprovechan. --Jeremías 2:8.


Unos agentes federales interceptaron un pequeño avión cargado de cocaína valorada en 20 millones de dólares que volaba sobre la costa de la Florida. De repente empezaron a caer del cielo fardos de cocaína. Uno cayó en el estacionamiento de una iglesia. Otro, sobre el techo de una casa. Y varios cayeron en los Everglades.

Cuando el avión aterrizó en una pequeña pista cerca de la base aérea de Homestead, todavía había a bordo cuatro fardos de cocaína. Dos hombres fueron arrestados y acusados de delitos que podrían meterlos tras las rejas por el resto de sus vidas. ¡Qué ironía! Algo que ellos pensaron les daría tantas ganancias, de pronto se convirtió en algo muy condenatorio.

Los israelitas y sus líderes también persiguieron algo que ellos creían les daría ganancias: siguieron a dioses extraños (Jeremías 2:5). Pero el Señor les dijo que «andaban tras cosas que no aprovechan» (v.8), y su propio pecado los estaba condenando (v.19). Cuando fueron interceptados por Dios, no sólo Él los acusó sino también sus propias acciones. No pudieron evadir los ojos de Dios ni escapar de su justicia.

Todos somos culpables delante del Señor y necesitamos su perdón (Romanos 3:23). Pero puesto que Él nos amó lo suficiente como para enviar a Su Hijo a morir por nosotros, podemos hallar --antes de que sea demasiado tarde-- la misericordia que ningún tribunal humano puede ofrecer. --Mart De Haan II

PORQUE LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE, PERO LA DÁDIVA DE DIOS ES VIDA ETERNA. . . . --ROMANOS 6:23

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org