Lectura: Oseas 6:1-6
La Biblia En Un Año: Jeremías 13-16
Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar. . . . --2 Corintios 7:10.
Con lágrimas en los ojos, un hombre me dijo: «Le dije a mi esposa que lo sentía, pero ella dice que no va a seguir viviendo conmigo. Primera a Juan 1:9 dice que Dios nos perdona cuando confesamos nuestros pecados. Por favor, hable con ella y dígale que si Dios perdona, ella también debería perdonar.»
Yo sabía que este hombre se había «arrepentido» varias veces ya, y luego volvía a su conducta abusiva. Así que le dije: «No, no le voy a decir eso. En tu caso, decir "lo siento" no es suficiente.» Su esposa insistía en que él debía ir a consejería y dar evidencia de un cambio genuino antes de regresar a la casa. Y tenía razón.
El solo hecho de decir «lo siento» no es suficiente para Dios tampoco. Los líderes de Israel, ante el problema que les trajo su pecado, pensaron que con solo volver a las ofrendas sacrificatorias prescritas resolverían sus problemas. Pero Dios rechazó esa clase de «arrepentimiento». Era tan fugaz como «una nube matinal» y como «el rocío temprano» que desaparece con los primeros rayos del sol (Oseas 6:4).
El solo hecho de decir «lo siento» no es diferente de los rituales vacíos de los israelitas. Dios dijo: «Porque más me deleito en la lealtad que en el sacrificio, y más en el conocimiento de Dios que en los holocaustos» (v.6). Quería decir que el arrepentimiento debe dar como resultado un cambio de corazón y de conducta. Esa es la «tristeza que es conforme a la voluntad de Dios» (2 Corintios 7:10). --Herb Vander Lugt
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