Lectura: Daniel 6:1-10
La Biblia En Un Año: Daniel 4-6
. . . continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios. --Daniel 6:10.
¿Te has preguntado alguna vez por qué las palomas caminan de una forma tan chistosa? Lo hacen para ver adónde van. Los ojos de la paloma no pueden enfocar mientras ella se mueve, así que el ave en realidad tiene que detener completamente la cabeza entre paso y paso para enfocar de nuevo. Avanza torpemente: echa la cabeza hacia adelante, se detiene, echa la cabeza para atrás, se detiene.
En nuestro andar espiritual con el Señor, nosotros tenemos el mismo problema que la paloma: nos resulta difícil ver mientras avanzamos. Tenemos que detenernos entre paso y paso, hacer una pausa y enfocar de nuevo la Palabra y la voluntad de Dios. Eso no quiere decir que tengamos que orar y meditar por todas las pequeñas decisiones de la vida. Pero sí nuestro andar con el Señor tiene que tener paradas que nos permitan ver más claramente antes de seguir adelante.
La práctica de Daniel de orar tres veces al día era parte esencial de su andar con Dios (Daniel 6:10). Él sabía que hay un enfoque espiritual que no podemos lograr si no nos detenemos. Sus paradas le dieron una clase muy distinta de andar, andar que era obvio a los que lo rodeaban.
¿Y nosotros? Aun corriendo el riesgo de que se piense de nosotros que somos distintos, como le pasó a Daniel, aprendamos esta valiosa lección de la paloma: Lo más importante no es «verse bien», sino «ver bien». --Mart De Haan
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|