Lectura: Mateo 7:7-11
La Biblia En Un Año: Marcos 4-6
Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla. . . . --Mateo 7:8.
Un niño camboyano de 12 años de edad llamado Lem Cheong empezó a cuestionar las creencias religiosas de su familia. Le habían enseñado que una persona que busque guía debía ir a un templo y agitar un recipiente con capas de bambú numeradas hasta que saliera una. Entonces el sacerdote interpretaba el significado del número. Pero esta práctica no satisfizo el anhelo que tenía Cheong de tener claras respuestas, ni tampoco llenó el vacío que había en su corazón y que sólo Dios podía llenar.
Según Harold Sala en su libro
Touching God [Toca a Dios], Cheong preguntó a su tío, que era sacerdote, si alguna vez había recibido respuesta a una oración. El hombre se disgustó por la insolencia de la pregunta de su sobrino, pero admitió que no recordaba ni una sola vez en que sus oraciones hubieran sido contestadas.
Posteriormente, Cheong preguntó a un cristiano si Dios alguna vez había contestado sus oraciones. El hombre relató varios ejemplos. Cheong se impresionó tanto que aceptó a Jesús como Salvador aquel día. Desde entonces, la oración se ha convertido en algo vital en su vida.
Jesús dijo: «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá» (Mateo 7:7). La oración cristiana es eficaz porque Dios es el Dios vivo y verdadero que escucha y contesta conforme a su voluntad. Y su voluntad siempre es buena. --Vernon Grounds
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