Lectura: Hebreos 10:19-25
La Biblia En Un Año: Hebreos 8-10
Y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos. . . . --Hebreos 10:24-25.
En una carta escrita al editor de un periódico británico, un hombre se quejaba de que no le veía el sentido a asistir a la iglesia todos los domingos. «He estado asistiendo a los cultos con bastante regularidad durante los últimos 30 años --escribió-- y en todo ese tiempo . . . he escuchado no menos de 3.000 sermones. Pero, para mi consternación, descubro que no recuerdo ni uno solo de ellos. Me pregunto si sería más beneficioso que se usara el tiempo del ministro de alguna otra forma.»
Esa carta provocó muchas respuestas. Sin embargo, una de ellas fue la decisiva: «He estado casado durante 30 años. En todo ese tiempo he comido 32.850 veces, la mayoría de ellas comidas preparadas por mi esposa. De repente he descubierto que no recuerdo el menú de una sola de ellas. Y sin embargo, he recibido alimentación de todas. Tengo la clara impresión de que sin ellas me hubiera muerto hace mucho tiempo.»
La Biblia asume la importancia de asistir a la iglesia, y la única amonestación que hace al respecto aparece en el contexto del peligro de dejar la práctica (Hebreos 10:25). Necesitamos ayuda para impedir que nuestra fe y esperanza se tambaleen (v.23), y para amar y hacer buenas obras (v.24). Así como el alimento físico nos mantiene vivos y fuertes, así también el alimento espiritual de la enseñanza y la comunión es necesario para nuestra supervivencia. --Dennis De Haan
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|