Lectura: Malaquías 1:6-14
La Biblia En Un Año: Génesis 41-42, Mateo 12:1-23
. . . traéis lo robado, o cojo, o enfermo; . . . ¿Aceptaré eso de vuestra mano? --dice el Señor. --Malaquías 1:13.
«No me complazco en vosotros.» Esa fue la fuerte reprensión que le hizo el Señor a su pueblo por medio del profeta Malaquías (1:10). Dios estaba airado con sus métodos de adoración negligentes y falsos. Los animales que llevaban para el sacrificio no eran aceptables a Dios porque no eran lo mejor de los hatos y los rebaños. Más bien ofrecían animales robados, cojos y enfermos (v.13).
Aunque tal vez no estemos mostrando este grado de desprecio hacia Dios, a veces somos demasiado informales en nuestra adoración. Una amiga mía hizo esta observación acerca de sí misma: «Cuando compro cosas sencillas como jabón o mantequilla, casi ni pienso en ello. Pero cuando estoy buscando una blusa que vaya bien con una falda, presto mucha atención a la compra. Voy de tienda en tienda hasta encontrar exactamente lo que busco.» Luego añadió pensativamente: «Debería prestar la misma atención cuando estoy adorando. Pero a veces me acerco a Dios con la misma informalidad con la que compro una caja de pañuelos faciales.»
Durante los servicios de adoración en nuestras iglesias, puede que no prestemos a Dios toda nuestra atención. Llegamos tarde. Nuestros pensamientos vagan. Necesitamos disciplinar nuestras mentes para no estar pensando en los afanes de ayer ni las responsabilidades de mañana. Cuando adoremos al Señor de todo corazón, Él se complacerá en nosotros.» --Dave Egner
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|