Nuestro Pan Diario

4 de junio, 2004


Ordene Aquí

La reprensión de un amigo

Lectura: Gálatas 2:11-20

La Biblia En Un Año: 2 Crónicas 21-22, Juan 14

Fieles son las heridas del amigo, pero engañosos los besos del enemigo. --Proverbios 27:6.


Nunca olvidaré la reprensión que recibí de un amigo cuando yo tenía 17 años. Entró por la parte de atrás de la carnicería adonde yo trabajaba y me vio riéndome de un dibujo indecente. Dijo que había admirado mi carácter cristiano, y que se sorprendía de que yo me riera de algo pecaminoso y degradante. Al instante me cubrió una ola de vergüenza. Admití avergonzado que había pecado.

No es agradable ser reprendido, como tampoco es fácil reprender a otra persona. Por eso me imagino que al apóstol Pablo no le gustó el tener que confrontar a Pedro (Gálatas 2:11). Sin embargo, él pensaba que lo tenía que hacer porque la conducta hipócrita de Pedro era dolorosa y confusa para los conversos gentiles de Antioquía. Pedro había comido libremente con ellos. Pero después de que algunos judíos de Jerusalén llegaron a la iglesia de Antioquía, él evitaba a los gentiles por temor a la desaprobación judía. Me imagino que se sintió avergonzado, pero aparentemente aceptó la reprensión con gracia y cambió su conducta. Él sabía que Pablo era un verdadero amigo que lo amaba. Y en años posteriores se refirió a él como "nuestro amado hermano Pablo" (2 Pedro 3:15).

Si tienes que reprender a alguien, hazlo con amabilidad. Si eres reprendido, evita dar una respuesta airada. Tal vez estés recibiendo una "herida fiel" de parte de un amigo. --HVL

UN AMIGO VERDADERO PONE EL DEDO EN LA LLAGA SIN FROTARLA.

Día AnteriorPróximo Día


[Página principal]

Copyright © 2006 por Ministerios RBC
Ministerios RBC es un miembro de grupo
Gospel Communications Network (GCN)
Para correspondencia general: literatura@rbc.org 
Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org