Lectura: Juan 15:1-11
La Biblia En Un Año: 2 Crónicas 23-24, Juan 15
Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto. --Juan 15:2.
En todo huerto, el hortelano poda las ramas para que den más fruto. En un sentido espiritual, nuestro Padre celestial debe a veces lidiar con nosotros de la misma manera: podando nuestra vida. No sólo son las ramas muertas las que hay que quitar, sino que a veces, hasta las vivas y vitales deben cortarse para que pueda crecer un fruto mejor y más abundante.
Hay muchas circunstancias diferentes que pueden servir como cuchillo de podar en manos del Maestro Hortelano. Puede ser el gesto de rechazo, la palabra tosca o incluso el silencio. Podría ser la frustración de vivir en un constante estado de ruido y confusión, con obligaciones diarias y sin oportunidades de encontrar un lugar tranquilo que podamos llamar nuestro. O, podría ser esperar a que Dios intervenga cuando todo parece irremediable y no tenemos amigos que nos ayuden.
Pero el cuchillo de podar está guiado por unas amorosas manos. El Maestro Hortelano sabe lo que puede quitar, y sabe lo que podemos llegar a ser: más amorosos, gozosos, tranquilos, tolerantes, amables, confiables, benignos, serenos; más fuertes y mejores de lo que somos hoy.
No debemos rehuir del cuchillo, sino confiar en la mano que lo sostiene. Nuestro Padre celestial tiene un propósito: producir un fruto bueno en nosotros. --David Roper
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|