Lectura: Santiago 3:1-12
La Biblia En Un Año: Salmos 105-106, 1 Corintios 3
Con ella [con la lengua] bendecimos a nuestro Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres. . . . --Santiago 3:9.
Cuando empiezo a poner las calificaciones a los trabajos de composición de mis estudiantes universitarios de primer año, soy más bien indulgente cuando corrijo sus errores, esperando no verlos otra vez. Pero cuando veo que el siguiente trabajo contiene errores idénticos, empiezo a irritarme un poco. Yo espero que los estudiantes aprendan de sus propios errores y los eviten la próxima vez. Sin embargo, generalmente no es así.
Se parece a nuestra vida cristiana. Por ejemplo, el Señor nos recuerda pacientemente por medio de la presencia del Espíritu Santo que no debemos decir cosas negativas de los demás. Nos dice que seamos amables y compasivos en vez de buscar faltas y ser vengativos (Efesios 4:31-32). Pero a veces caemos en nuestros viejos hábitos de dejar que salgan de nuestros labios palabras "dulces" y "amargas" en nuestras conversaciones sobre los demás (Santiago 3:8-12).
Con mis estudiantes vuelvo a lo básico para borrar viejos hábitos. Nos capacitamos. Repasamos. Practicamos. Eliminamos los errores.
El Señor continúa trabajando con nosotros pacientemente en la manera en que hablamos de otras personas. A medida que escuchemos su capacitación, aprendamos de nuestros errores y dependamos de su poder, creceremos y cambiaremos. --JDB
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|