Nuestro Pan Diario

26 de noviembre, 2004


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Cuidado con los ojos

Lectura: Mateo 6:19-23

La Biblia En Un Año: Ezequiel 27-29, 1 Pedro 3

La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz. --Mateo 6:22.


La capacidad de discernir entre el bien y el mal la determinan las cosas sobre las cuales enfocamos nuestros ojos espirituales. Si ponemos la mirada en el dinero, por ejemplo, puede que tengamos una buena vida por un tiempo. Pero nuestro juicio estará empañado. Vamos a tomar decisiones que desafían nuestros propios valores, decisiones que pueden devastar a nuestras familias y al final destruirnos.

La Biblia nos advierte: "Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos. . ." (1 Timoteo 6:9). Si amamos el dinero, vamos a llegar a cualquier extremo para obtenerlo. Y luego, "¡cuán grande no será la oscuridad!" (Mateo 6:23).

En Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis, el ansia de Edmundo por los dulces lo lleva a traicionar a sus amados hermanos. El deseo de Eustaquio de tener el oro del dragón a la larga lo convierte en dragón. La codicia vence al príncipe Caspiano en la isla del Agua de la Muerte mientras sueña con el poder que su agua mágica le va a dar.

Comida, dinero, poder: el lugar adonde enfoquemos nuestros ojos espirituales determina lo que deseamos, así como también si nuestra vida está llena de luz o de oscuridad. Jesús dijo: "La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz" (Mateo 6:22).

Cuidado a donde lleven tus ojos a tus deseos. --DHR

LA CURA PARA LA CODICIA: PIENSA EN ALGO QUE PUEDAS DAR EN VEZ DE ALGO QUE PUEDAS OBTENER.

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