Lectura: Génesis 2:7-8,15-22
La Biblia En Un Año: 1 Reyes 11-13
Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen. . . . --Génesis 1:26.
Yo construí mi primer auto de carreras por menos de 15 dólares. Con la precisión de una sierra sin fin y mucho esfuerzo, esculpí un sólido bloque de pino rectangular convirtiéndolo en un impresionante paquete aerodinámico.
Mi hijo de 9 años pintó el producto final de azul. Yo pulí los ejes hasta que brillaron como un espejo. Juntos decoramos la carrocería con calcomanías flameantes y le pusimos a nuestro auto de entrada en la Derby, hecho de pino, el nombre de "El llameante veloz". La expresión en el rostro de mi hijo no tiene precio.
No hay mayor sensación de logro que la de un padre o una madre que crea algo con su hijo. Es un marco en el que tanto el joven como el anciano pueden apreciar el gozo del trabajo en equipo.
En la Biblia vemos a Dios mostrar deleite en su creación. Génesis 1 registra la máxima obra de este proceso divino creativo. "Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (v.27). Luego Dios encargó a la humanidad la siguiente tarea: "Entonces el SEÑOR Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara" (2:15).
Igual que un padre con su hijo, Dios se goza en tener una sociedad con nosotros. Como el Ser triuno perfecto que es, pudo haber optado por trabajar solo, pero no lo hizo. Nos creó a su imagen y se deleita en nuestra creatividad. --JDB
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