Lectura: Lucas 17:11-19
La Biblia En Un Año: Ezequiel 31-33
Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz. --Lucas 17:15.
Hace algunos años, un joven desaliñado y medio desajustado a quien llamaremos Timoteo (ese no es su verdadero nombre) se convirtió a Cristo en una cruzada evangelizadora. Varios días después, todavía desaliñado pero bañado en el amor de Cristo, lo enviaron a mi casa para que yo lo ayudara a encontrar una buena iglesia. Y así fue que comenzó a asistir conmigo.
Aunque Tim necesitaba mucha ayuda amorosa en lo que respecta al aseo personal y modales básicos, y la recibió, una característica no ha cambiado: su amor indomado por su Salvador.
Un domingo después de la iglesia, Tim se apresuró a venir a mi lado y lucía un poco perplejo. Exclamó: "¿Por qué yo? Me pregunto una y otra vez, ¿por qué yo?" Y entonces pensé: ¡Oh no! Se ha convertido en otro cristiano quejumbroso. Luego, con los brazos extendidos prosiguió diciendo: "De todas las personas que hay en el mundo y que son mejores y más listas que yo, ¿por qué Dios me escogió a mí?" Y con eso aplaudió gozosamente.
En el correr de los años he escuchado a muchos cristianos, incluyéndome a mí, preguntar en tiempos difíciles: "¿Por qué yo?" Pero Tim es el primero que escucho hacer esa pregunta cuando habla de las bendiciones de Dios. Muchos se convirtieron la misma noche que Tim, pero yo me pregunto cuántos de ellos han preguntado humildemente: "¿Por qué yo?" Ojalá que hagamos esa pregunta a menudo. --JEY
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|