Nuestro Pan Diario

27 de septiembre, 2005


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El lamento de David

Lectura: 2 Samuel 12:1-14

La Biblia En Un Año: Daniel 4-6

Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. --Salmo 51:7.


Tal vez ya conozcas la historia. El rey David, el gobernante más ilustre de Israel, el hombre con un corazón conforme a Dios, llegó a ser seductor, adúltero, mentiroso, asesino. . . en extremo despiadado e indiferente ante sus monstruosas malas obras. El gobernante de Israel había pasado a estar gobernado por el pecado.

Había transcurrido un año desde que David cometió adulterio con Betsabé y planeó el asesinato de su esposo. David se deterioró física y emocionalmente. Le remordía la conciencia y eso lo mantenía inquieto y melancólico. Por las noches daba vueltas en la cama.

Cuando David se encontró cara a cara con su corrupción, sus defensas se vinieron abajo. David clamó: "He pecado contra el SEÑOR" (2 Samuel 12:13). Y el profeta Natán contestó: "El SEÑOR ha quitado tu pecado." A pesar de las devastadoras consecuencias del pecado de David, recibió la seguridad del perdón de Dios.

Después de darse cuenta del alcance de su pecado y sus consecuencias, David escribió el Salmo 51, un cántico de arrepentimiento y súplica por el perdón de Dios. "Porque yo reconozco mis transgresiones. . . . lávame, y seré más blanco que la nieve" (vv.3,7).

¿Estás sufriendo las consecuencias del pecado? Admite tus faltas y pídele a Dios que te limpie tu corazón. Él te mostrará misericordia y restaurará tu gozo si te vuelves a Él. --DHR

EL ARREPENTIMIENTO ES ABORRECER EL PECADO TANTO COMO PARA DEJARLO.

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