
Lectura: Hebreos 9:11-28
La Biblia En Un Año: 1 Samuel 25-26, Lucas 12:32-59
Y según la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón. --Hebreos 9:22.
Una vecina nuestra se asustó una vez que dos jóvenes entraron en su casa sin ser invitados. Ella gritó y ellos salieron corriendo. Sin embargo, nadie la acusaría de no ser hospitalaria. Cuando uno entra en la casa de alguien entra bajo las condiciones de esa persona.
Muchas veces olvidamos que el mismo principio se aplica cuando queremos entrar en la presencia de Dios. Esto quedó claramente establecido en la "casa de símbolos" del Antiguo Testamento conocida como tabernáculo (Éxodo 25-27). Su construcción y la disposición de los objetos que había en él nos enseña que entramos en la presencia de Dios únicamente bajo sus condiciones.
Por ejemplo, consideremos el altar de bronce para el sacrificio (27:1-8). El bronce en las Escrituras simboliza juicio divino por el pecado. El sacrificio de corderos y machos cabríos sobre el altar era un símbolo de los resultados del pecado. La muerte inmisericorde de animales inocentes señalaban a un sustituto futuro, el "Cordero de Dios" sin pecado. Cuando Cristo murió en la cruz del Calvario, su sacrificio fue más que adecuado para expiar el pecado de todo el mundo (Juan 1:29). La única forma de acercarse a Dios es bajo sus condiciones. Hemos de recibir el perdón que Él nos ofrece por medio de Cristo.
¿Has aceptado a Cristo, el Cordero de Dios, como tu Salvador del pecado? --MRD
|
Copyright © 2006 por Ministerios RBC Ministerios RBC es un miembro de grupo Gospel Communications Network (GCN) Para correspondencia general: literatura@rbc.org Para problemas técnicos: rbclatino@rbc.org
|