Nuestro Pan Diario

25 de mayo, 2006


Palabras que contaminan

Lectura: Mateo 15:17-20

La Biblia En Un Año: 1 Crónicas 25-27, Juan 9:1-23

El que guarda su boca, preserva su vida; el que mucho abre sus labios, termina en ruina. --Proverbios 13:3.


Hace poco escuché hablar a una señora mayor, acerca de la actual obsesión con las dietas. "En estos días -dijo en tono meditativo- estoy más preocupada por lo que sale de mi boca que con lo que entra en ella." En esas palabras hay un mundo de sabiduría.

Jesús lo expresó de esta manera: "Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre . . ." (Mateo 15:18-20).

Lo que decimos afecta a los demás. Proverbios 12:18 dice: "Hay quien habla sin tino como golpes de espada. . . ." Pero lo que tal vez pasemos por alto es el efecto que nuestras palabras descuidadas tienen en nosotros. Cuando participamos en un chisme, o cuando difamamos a los demás, nuestras palabras comienzan a arruinarnos, pues gratificamos el mal que está en nosotros y lo fortalecemos hasta que nos derriba.

Por otro lado, cuando guardamos la lengua, asestamos un golpe a esta mala voluntad. La segunda parte de Proverbios 12:18 dice: ". . . la lengua de los sabios sana." Protegemos nuestra alma, pues debilitamos aquello que está al acecho para arruinarnos.

Pide a Dios que "ponga guarda" a tu boca y que "vigile la puerta de tus labios" (Salmo 141:3). Que tus palabras promuevan vida, no destrucción. --DHR

UNA PALABRA DE TU BOCA DICE MUCHO DE TU CORAZÓN.

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